7 marzo, 2026 10:12 pm

EEUU se embarcó en un grave error en el Caribe

La edificación donde actualmente funciona la Milicia Nacional Bolivariana fue la sede del Observatorio Juan Manuel Cagigal, desde donde se emitía la Hora Legal de Venezuela con un reloj atómico que aún se conserva. “Somos custodios de ese reloj”, dice el mayor general Orlando Ramón Romero Bolívar cuando nos recibe en el hall adornado de Navidad y donde despunta una estatua del Libertador Simón Bolívar, espada en mano. Romero Bolívar, comandante general de la Milicia, habla con tanta emoción del edificio abovedado, que revisa los datos de quien fue su fundador por allá en 1888. ‘’Fue el presidente Rojas…Juan Pablo Rojas Paúl’’, comentó Romero Bolívar, quien se acomoda las botas de campaña para sentarse en el improvisado set de televisión que sus asistentes diseñaron en un dos por tres, allí mismo a la entrada del edificio, enclavado en la Colina Quintana desde donde se mira gran parte de Caracas. Desde cualquier resquicio de esa colina, el ojo se tropieza con las torres del Centro Simón Bolívar, la avenida de igual nombre, el Palacio de Justicia de Caracas, el Teatro Nacional, el Parque Naciones Unidas y un pedacito del Palacio Blanco, entre otros. Y a tiro de piedra, ahí mismimito, como dicen los camioneteros, se mira firme el Cuartel de la Montaña, donde está la tumba del fallecido presidente Hugo Chávez.  Observatorio y Cuartel 4F se imponen como centinelas de Caracas, una ciudad difícil para un eventual ataque, tal como lo arrojan los estudios científicos de la guerra que Donald Trump ignora, según lo comenta el jefe de la Milicia.

—¿Qué tan cerca estamos de una confrontación bélica con Estados Unidos?; esto, dadas las continuas amenazas verbales que lanza el presidente Donald Trump contra el presidente Nicolás Maduro y tomando en cuenta el despliegue militar en el Caribe venezolano.

—Tengo que dar una respuesta muy seria, muy sensata; pero antes te voy a explicar algo muy sencillo y muy rápido. Existen métodos y metodologías para nosotros evaluar y poder apreciar cuándo se puede dar algo en el mundo militar y estratégico y cuándo no.

—Es decir, que la guerra tiene su método científico para determinar su ocurrencia o no.

—Hay dos elementos principales. Lo primero que uno ve es la intención. ¿Quién nos amenaza?, ¿quién nos adversa?, ¿tiene intención de hacerlo? La segunda consideración es: “Ahh, tiene intención”; supongamos, pero ¿tiene la capacidad de hacerlo? Cuando las dos (premisas) se conjugan positivamente, prepárate, porque puede ser cuestión de tiempo para que lo haga.

—Y en este caso, ¿qué se vislumbra?

—En este caso, en particular, Estados Unidos está luchando actualmente por mantener su hegemonía en el mundo; en un mundo que está cambiando desde el punto de vista del tablero geopolítico, porque están surgiendo nuevos polos de desarrollo fuertes y sólidos, como China, Rusia, India. Estados Unidos se ve amenazado porque ya es un imperio decadente, que está cayendo; que ya su tiempo terminó, bien sea por la naturaleza propia de la vida o porque sus acciones lo han llevado a decaer.

—¿Esa caída que usted avista del imperio estadounidense está cerca?

—Ellos quieren mantener su hegemonía y para ello necesitan los commodities, es decir, la materia prima. Venezuela tiene casi todos los commodities que puede necesitar cualquier país industrializado: gas, petróleo, agua y los elementos de la tabla periódica. Y para tener el control de estas riquezas, necesita tener un gobierno títere. Y para poner su gobierno títere, que complazca sus demandas, tiene que revocar la Revolución Bolivariana. Eso es lo que no evalúan ellos.

—¿Y eso que usted vislumbra está a la vuelta de la esquina? Lo pregunto siguiendo el hilo del planteamiento original, es decir, ¿estamos cerca de una confrontación bélica con Estados Unidos?

—Bueno, hermano, sí. Yo te podría decir que puede pasar, porque ellos tienen desplegado aquí un potencial bélico suficiente para hacernos daño, para agredirnos. Cuando tú despliegas submarinos nucleares, cuatro destructores con capacidades inmensas y mantienes en espera a una tripulación completa, un paquete completo de desembarco; te ponen fuerzas especiales en Trinidad y Tobago, 10 aviones F35 de quinta generación con una capacidad inmensa de transformarse en una plataforma de combate letal y vienen y nos sobrevuelan nuestras costas con sus aviones de bombarderos estratégicos; cómo lo ve uno.

—Como toda una maquinaria de guerra.

—¿Tú crees que esa es una lucha contra el narcotráfico?, que son unas lanchitas, ¡qué vergüenza debe darles a ellos! ¡Qué pensará China!, ¡qué pensará Rusia cuando ve que los que dicen tener el potencial militar más grande no pueden detener una lancha, sino que gastas un misil para explotarla y matar vidas!

—Como una cosa estrambótica lo califica el presidente Nicolás Maduro.

—Es una aberración, es un crimen. Son unos criminales. ¿Cómo tú vas a expresar a tu sociedad que debes respetar el debido proceso a las personas, porque todo el mundo se considera inocente hasta que demuestres lo contrario, cuando tú actúas en contra de ese principio? ¿Qué puede esperar la población de los Estados Unidos?

—Entonces, ¿viene el ataque?

—No quiero decir con que “nos puedan atacar”, que nos vayan a atacar. Existe un instrumento que afecta la condición psíquica y moral de los demás, que son las acciones disuasivas. Estados Unidos quizás se embarcó en este grave error que está cometiendo porque le dijeron que en Venezuela, cuando ellos pararan su flota al frente, iba a salir un pueblo que se siente esclavizado, que aquí no queremos a Bolívar, no queremos la Revolución Bolivariana. Se pararon al frente y vieron que no sucedió.

—¿Calcularon mal?

—Hicieron un llamado inmiscuyéndose en los asuntos internos; descarado, como lo hicieron recientemente en Irán con la guerra de los 12 días, pero el pueblo, nacionalista y patriótico, se mantuvo firme, porque entendió que lo que está en juego es su patria, es su ser, es lo más sagrado, nuestra tierra.

—¿Ocurre algo similar en Venezuela a lo sucedido en Irán?

—Sí. El pueblo no respondió. Al contrario, está uniéndose en lo que tú llamas el relanzamiento de la Milicia, que está haciendo la bisagra de unión donde se está concentrando todo venezolano y toda venezolana que está dispuesta a negarle al invasor, al extranjero, que pretenda osar violar nuestra soberanía nacional, nuestra integridad territorial, un firme rechazo y una posición defensiva para pelear, si es necesario, en las condiciones que sea; es un pueblo valiente, históricamente coherente con lo que hemos sido los venezolanos.

—¿A cuál tramo de la historia venezolana se refiere en concreto?

—Si nosotros no dominamos nuestra historia, muy difícil vamos a entender el presente. Venezuela nace del pueblo. De un pueblo que era oprimido por una monarquía española, la potencia más importante de ese momento.  Cuando se proclama la independencia el 19 de Abril de 1810, Venezuela no cuenta con ejército, con una fuerza armada, sino con un pueblo y una voluntad que se organizó y, poco a poco, fue creándose el ejército. Antes de eso, todo lo que hizo es milicia. Ese fue nuestro primer llamado.

—¿Y el segundo?

—El segundo llamado se da cuando el general del pueblo soberano comienza la Guerra Federal (1858-1863) y Ezequiel Zamora llama al pueblo. Era el pueblo que se organizó y se enfrentó, a nada más y nada menos, que a José Antonio Páez, que representaba a la oligarquía en su tercer mandato presidencial.

—¿Siguieron otros llamados a formar milicia?

—Hace 16 años, nuestro Comandante Eterno, Hugo Chávez Frías, llamó al pueblo nuevamente a que conformen milicias. Le dice al pueblo, coherente con el artículo 322 constitucional (la defensa le corresponde a todo venezolano), le dice: “Ustedes tienen ese deber y nosotros, a través de la Milicia transformada en un quinto componente especial de nuestra gloriosa Fuerza Armada Nacional Bolivariana, les vamos a dar la oportunidad de que se alisten, se inscriban y puedan recibir el entrenamiento”. 

—¿En qué consiste ese entrenamiento para los milicianos?

—Conocer cuáles son las armas que ha comprado la República para su defensa, para defenderse. Las naciones tienen que defenderse, sobre todo las que tienen características como la nuestra, que tiene grandes riquezas que son commodities para todos esos países industrializados que llaman algunos.

—Y el presidente Nicolás Maduro hace el cuarto llamado al pueblo a formar milicia.

—El Presidente, siendo coherente con el momento histórico que vive la Patria, el contexto nacional de una amenaza como la que tenemos de la primera potencia bélica como lo son los Estados Unidos, se ve obligado a decirle al pueblo: “Vengan y alístense en la Milicia, que aquí se les va a enseñar a conocer las armas para que defiendan su territorio”, porque nuestro sistema de defensa es territorial: cada quien defiende donde vive.

—¿Cuál es el balance que hace de la respuesta que dio el pueblo?

—Una respuesta masiva, emulando así esa herencia que llevamos de esa generación que participó en la gesta emancipadora de Venezuela en el siglo 19. Esa que participó en esos 11 años de lucha para liberar a Venezuela y que voluntariamente no le costó nada decir: “¡Presente!, para ir a liberar a nuestros vecinos. El pueblo se presentó en masa.

—Luego se convocaron a ejercicios militares.  ¿Qué se les enseñó a los milicianos en esos ejercicios?

—Te explico. Nuestra defensa es integral, lo que quiere decir que no todo el mundo tiene que empuñar un arma para defender la Patria. El pueblo con su voluntad y cada uno con su oficio y su especialidad o profesión ayuda a defender al país: aquí se necesita el que cocina, el que lleva el agua, el que calcula, el que piensa, el que ordena, el psicólogo. Eso es lo que nos hace inexpugnables.

—Es la preparación para la guerra.

—La guerra se basa en organizar al pueblo para que con sus cualidades y características preste su apoyo y dé su granito de arena en la defensa del país. En los ejercicios, aprendemos haciendo. Entonces, se les da la teoría a quienes se enrolaron y en el ejercicio lo ponemos a practicar para ver cómo funciona ese engranaje, permitiendo a la persona agarrar experiencia, porque hay que sentirlo, ya que nosotros, los seres humanos, tenemos cinco sentidos.

—Vimos que el presidente Donald Trump quiso burlarse de esos ejercicios, tanto así que publicó un video donde se observan a unas milicianas marchando con armas.

—Esas milicianas fueron condecoradas. Esa persona (Trump) es tan miserable y tan cortico de humanidad que él no ve el fondo de las personas. Me permito citarte rápidamente un fragmento del Manifiesto de Carúpano (7 septiembre 1814) de nuestro Libertador Simón Bolívar, cuando decía: “No comparéis nuestras fuerzas físicas con la del enemigo: ellos son cuerpo, ellos son masa, nosotros somos espíritu; ellos son esclavos, nosotros somos libres”. Ellos son monstruos, nosotros somos paz.

—Oportuno recordatorio.

—Él (Trump) piensa como piensa un monstruo al ofender a otro ser vivo porque sus características a lo mejor no son las que complacen su vista. Pero recuerda que la vista es puro físico. Él no ve lo intangible y la verdadera fuerza de un ser humano está en el alma y es lo que tienen esas mujeres (milicianas): la voluntad de defender a nuestro país con su vida misma.

—Él (Trump) también se burló de igual manera de oficiales de alta graduación estadounidenses cuando los convocó y les dijo que no quería gordos, barbudos ni integrantes de la sexodiversidad.

—Los humilló. Los ofendió. Él se revisó, porque a lo mejor eran personas con bastante peso, pero no se dio cuenta de que los porcentajes de obesidad que maneja su nación son enormes. Él quiso revisarse ofendiendo y deteriorando la moral, que es lo más importante que tiene un pueblo, un ejército y una nación.

—Volvamos a la Milicia o el relanzamiento de la Milicia Bolivariana.  

—Nuestro sistema defensivo se basa en la defensa integral y la doctrina que nosotros desarrollamos es la defensa territorial: cada quien defiende donde vive. Esto hace un enjambre completo, de tal manera que donde ellos (gringos) penetren, van a conseguir resistencia.

—La Milicia en el territorio.

—Milicia territorial, que es que cada comunidad establece su defensa. Entiéndase “comunidad” como el conjunto de elementos que conforman la comuna o el circuito comunal.

—Hay otra estructura que se denomina los cuerpos combatientes.

—Los cuerpos combatientes son milicianos y milicianas que trabajan o forman parte de una empresa, una industria, una compañía o de una institución estratégica de la nación privada o pública.

—¿Qué debemos entender por “estratégica”?

—Donde se hacen alimentos, medicamentos, partes y repuestos esenciales, donde se atiende la salud. Esas personas que trabajan allí tienen un oficio, tienen un conocimiento especial para que eso funcione y produzca, para que la vida en el país siga avanzando y no se paralice.

—¿Un ejemplo?

—Supongamos el caso de que nos faltara gasolina o gasoil; eso paralizaría el transporte. Al paralizarse el transporte, se paraliza todo lo demás.

—En ese escenario que usted está mencionando a manera de ejemplo, ¿cómo actuarían los cuerpos combatientes?

—Los cuerpos combatientes son los milicianos y dentro de la empresa se turnan en base a tres anillos: los que operan las máquinas, es el primer anillo. Los que tienen la responsabilidad de darle los servicios a ese primer anillo (agua, luz, comida), son el segundo anillo. Y un tercer anillo que es el perimétrico: es la cerca que divide lo interno de lo externo. Esos anillos tienen que funcionar en un estado de excepción; por ejemplo, tienen que garantizar el funcionamiento de las empresas. El enemigo es el que busca sabotear para paralizar esa empresa. Puede estar dentro. Se debe detener y entregarlo a la justicia. Y si el enemigo es externo, actúan los anillos de contención externos.

Al detal

  • ”Aquí en este sitio (Observatorio Cagigal) se encuentra y guardamos en custodia el reloj nuclear que era donde llamábamos al 103 y nos daba la hora. Entonces una voz decía: ‘Después del tono, esta es la hora exacta’. Eso se conserva acá”.
  • “El sistema defensivo territorial de Venezuela está compuesto de dos pilares fundamentales: la lucha no armada y la lucha armada. La lucha no armada obedece a una estructura organizativa llamada Oddi (Órganos de Dirección de Defensa Integral). Actualmente, se está debatiendo en la Asamblea Nacional un proyecto de ley para definir ya las Oddi en su forma y en su actuación”.
  • “La lucha no armada es organizar a todo el pueblo para enfrentar toda aquella amenaza contra la vida, contra la salud, contra la integridad territorial: fenómenos naturales, terremotos, tornados y enfermedades”.
  • “Cuando decimos Revolución, es como decir República Bolivariana de Venezuela, un país donde se desarrolla, se construye la República del futuro, basado en la experiencia que nos dejó Simón Bolívar, el padre de la patria, socialista, antimperialista y libertario”.

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