12 septiembre, 2026 12:11 am

Calles del Doral en Miami desoladas por miedo al ICE

Operativos de ICE causan pánico entre residentes de Doral. El temor a ser detenido por los agentes de inmigración está llevando a algunas familias latinas de Doral a cambiar su rutina diaria, entre los que destacan muchas familias venezolanas. Padres que se encuentran en medio de procesos para definir su estatus migratorio aseguran que tienen miedo de salir de sus casas, llevar a sus hijos a la escuela o incluso conducir hasta sus trabajos.

La preocupación también está teniendo un impacto en otros miembros de la comunidad, incluidos conductores que aseguran estar recibiendo más solicitudes de familias que buscan evitar manejar.

En redes sociales, usuarios afirman que se están llevando a personas sin importar el estatus migratorio en el que se encuentren.

Usuarios avisan cuáles son los establecimientos donde se han visto las redadas, alertando especialmente a los venezolanos para que eviten visitar esos lugares, así como sitios públicos.

Solicitud de apoyo para la comunidad venezolana en Doral

Se convoca a las venezolanas residentes en la ciudad de Doral que dispongan de tiempo para sumarse como voluntarias a los grupos de apoyo vecinal en beneficio de familias de nuestra comunidad.

A pesar de contar con un proceso de asilo activo en corte y mantener un estatus legal dentro del país, numerosos connacionales enfrentan actualmente temor a ser deportados, lo que dificulta el desarrollo de sus actividades cotidianas.

Las labores de asistencia comunitaria comprenden:

  • Traslado de niños hacia y desde sus centros educativos.
  • Realización de compras de alimentos e insumos básicos.
  • Brindarle acompañamiento y asistencia general a las familias afectadas.

«Quienes tengan la disponibilidad de colaborar pueden sumarse a esta red de solidaridad para brindar respaldo directo a las familias que requieren ayuda en este momento», destca el post.

Lisbeth Lovo, una conductora venezolana de servicios de viajes compartidos y residente del sur de Florida, dijo a Telemundo que en los últimos días ha notado un aumento en las solicitudes de familias venezolanas en Doral.

“Quieren que los lleve a sus hijos al colegio, que lleve a la mamá al trabajo, que los lleve a ellos al trabajo porque no quieren conducir”, contó Lovo. La conductora asegura que actualmente lleva aproximadamente a seis niños a la escuela todos los días porque sus padres tienen miedo de manejar ante los reportes de personas detenidas durante paradas vehiculares que han circulado recientemente en redes sociales.

Lovo recuerda particularmente un viaje reciente en el que una pasajera se asustó al presenciar una detención. “Tienen miedo. De hecho, ayer cargaba a una clienta y tomaron un a un señor detenido en la 107 y se asustó”, relató Lovo.

Merma económica

En El Doral, reseñan medios internacionales, las intensas operaciones de control migratorio ya generan temor entre las familias latinas y perjudican las ventas de los negocios locales. 

En El Arepazo, uno de los restaurantes emblemáticos de la comunidad venezolana en Doral, el cambio se siente. Su dueño, Alexis Mogollón, le contó a CNN que su local gastronómico registra los peores números de su historia.

“Cada día se va más gente”, señaló Mogollón. Según dice, sus clientes suelen llamar al local para preguntarle si “cayó Migración” o si hubo redadas en la zona: «Ese es el pan nuestro de todos los días”.

Doral es llamada también la “Pequeña Venezuela de Florida”, ya que cerca del 40% de la población local es migrante venezolana. Por ello, se convirtió en una localidad donde el clima y la cultura venezolana se sienten en cada rincón. “Vas al mercado y todo el mundo está hablando español”, contó a CNN Cristina Barreto, agente de bienes raíces.

Sin embargo, el endurecimiento de las políticas migratorias y el avance de acciones federales que apuntan contra beneficiarios del TPS alteraron la tranquilidad de los migrantes. “Muchos se están autodeportando, otros se están yendo», comentó Barreto.

 La agente de bienes raíces también destacó que actualmente en Doral hay propiedades que llevan cientos de días sin rentarse, algo inédito en sus más de nueve años en Florida.“Si sigue esta incertidumbre con el TPS, yo me imagino que aquí la parte inmobiliaria, por lo menos la parte de renta, va a ser un caos”, destacó.

Mea culpa

El endurecimiento de las políticas migratorias y el avance de acciones federales que apuntan contra beneficiarios del TPS alteraron la tranquilidad de los migrantes, donde muchos apoyaron a Trump durante la campaña de 2024, para su regreso a la Casa Blanca, y ahora se sienten decepcionados por sus políticas.

“Había que limpiar la casa, sí, pero también había cosas que respetar y mirar con lupa”, aclaró Mogollón a CNN en referencia a la situación que viven muchos migrantes que construyeron su vida en la ciudad y ahora quedaron en un limbo y corren riesgo de ser deportados.

Adelys Ferro, activista y directora del Venezuelan American Caucus afirmó: “No solo nos sentimos traicionados, nos sentimos usados”.

Ferro remarcó que “el compromiso de campaña del presidente Trump era primero contra los criminales, luego contra los indocumentados y ahora contra los migrantes, sin importar su estatus”, expresó a la BBC News.

El concejal de la ciudad de Doral, Rafael Pineyro, dijo que la policía local no participa en detenciones y llamó la atención por la merma económica que significa para la ciudad, destacando que algunos comercios han reportado bajas de hasta 70% en las ventas por la ausencia de consumidores, que temen salir a las calles.

El funcionario sostuvo además que la presencia de patrullas federales y las detenciones migratorias están alterando la actividad cotidiana de la ciudad. Según explicó, estas operaciones tienen repercusiones sobre los comercios locales, la calidad de vida de las familias y la asistencia habitual de estudiantes a los centros educativos del municipio.

Las declaraciones del funcionario se producen en un contexto de incremento de las operaciones de ICE a nivel nacional. Según datos gubernamentales proporcionados al Deportation Data Project de la Universidad de California, Berkeley, y analizados por la agencia de noticias AP, ICE realizó 49.571 arrestos durante julio, la cifra mensual más alta durante el segundo gobierno del presidente Donald Trump.

El número de arrestos de julio representó un aumento del 15% respecto de junio, cuando se registraron 43.021 detenciones, y un incremento del 70 % frente a febrero, cuando se contabilizaron 29.241 arrestos.

notiveraz

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